jue

25

jun

2015

LA DUALIDAD PSICOLOGICA


Nuestra actividad consciente implica interpretar nuestra existencia, adaptarnos al medio ambiente y tomar decisiones. Esta entidad consciente dentro de nosotros es el jefe de operaciones de toda la maquinaria que representa nuestro cuerpo físico y de las acciones y respuestas que este realice. Esto en principio debería ser así. Sin embargo sabemos que poseemos un ente inconsciente que muchas veces es sordo a las razones de dicho jefe.

 

 

Muchas veces lo consciente es sometido a lo inconsciente que se impone persistiendo en la necesidad de proceder de determinada manera, ¿Cómo es que este inconsciente llamado también subconsciente logra quebrar la voluntad consciente?

 

 

La respuesta es sencilla, el inconsciente debilita la voluntad consciente mediante toda una gama de recursos que le ha provisto la experiencia en el transcurrir de los años, es decir utiliza armas como recuerdos e imágenes que contienen automatismos, apetitos sensoriales y sensibilidad.

 

Muchas veces la actividad consciente lucha en vano contra el inconsciente pues este afirma su presencia más aun cuando se ha acostumbrado al descontrol en el tiempo y busca más recursos cuando hay más resistencia consciente.

 

Estos otros recursos del inconsciente para desobedecer al consciente pueden ser el temor que se puede generar haciendo uso de la memoria que es un elemento básicamente subconsciente. A partir del miedo la velocidad de una reacción conocida como impulsividad es la cereza del pastel en dicha rebelión del inconsciente.

 

El control de la mente, pasa por entender esta dualidad, toda esa gama de recursos del inconsciente que ha aprehendido a lo largo de los años es un camino largo por desandar.

 

 

A base de autodisciplina en el manejo de los pensamientos y emociones se puede desandar ese camino. Si se entiende cómo funciona esta actividad inconsciente se está más calificado para sujetarlo bajo la conciencia es decir someterlo a las actividades que de ella dependen como son: la razón, el juicio y la atención voluntaria.

 

Se debe entender también que este inconsciente muchas veces también trabaja a nuestro favor por automatismos por ejemplo en situaciones en las cuales estamos en peligro, por dar un ejemplo básico, cuando estamos  a punto de quemarnos con algo caliente y sacamos la mano rápidamente.

 

 

Lo que debemos procurar con la práctica de la autosugestión es procurar que el inconsciente trabaje de nuestro lado en las decisiones que nuestra razón han determinado.

 

Es importante autoconvencer al inconsciente en que contribuya reforzando los recursos creativos de nuestra mente mediante pensamientos sanos, ejemplos motivadores y automatismos conscientes.

 

Lo que señala “El jefe” es decir, el consciente, siempre será lo mejor para nosotros.  Al fin y al cabo cualquier persona sana mentalmente siempre va a desarrollar ideas o tomar decisiones a partir del juicio y la razón no para perjudicarse sino para el bienestar personal.

 

En esa dirección el inconsciente o subconsciente dejará de ser el ente que se desborda ante cualquier estimulo, será más bien el fiel escudero que en la medida de lo posible nos protegerá de los peligros ante cualquier situación reduciendo riesgos, además cuidará adecuadamente de nuestra memoria y nos proporcionará armonioso descanso en las horas de sueño.  

 

Mardam

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