mar

17

sep

2013

LA INVULNERABILIDAD EMOCIONAL


La invulnerabilidad es el premio por deshacerse en una gran medida de los factores negativos que representan: La impresionabilidad, la susceptibilidad y la impulsividad. Esto no significa alcanzar un nivel de frialdad que no nos permita compartir sentimientos, claro que no. Ser un hombre o una mujer invulnerable es importante porque permite acumular energía y reconocer en nosotros la fuerza necesaria para realizar grandes cosas.

 

Procurar la invulnerabilidad no tiene que ver con la falta de sensibilidad, de hecho se puede ser sensible y sentir aflicción o dolor en determinadas circunstancias, lo que ocurre es que siendo invulnerable se puede ante circunstanciás complicadas ser más resistente, soportar más, aguantar más y lo principal se puede pensar mejor.

 

El ser humano que ha cultivado la invulnerabilidad está libre de las garras del común rasero, posee una gran capacidad para tolerar y adaptarse a las situaciones más tensas, eso se debe a su gran energía no consumida.

 

Es algo cierto y no sé quién podría refutar el hecho de que la reserva de energía del hombre o mujer invulnerable está muy por encima de la de cualquier persona común. Ello le permite hablar con mayor fluidez, respirar bien, tener pensamientos creadores, alimentarse adecuadamente etc., etc., etc. 

Nuestra mente es un gran tesoro, es el regalo maravilloso que Dios nos ha dado, un procesador de incalculable valor que debemos aprovechar para que todo lo bueno, lo positivo venga a nosotros así como el rechazo a todo lo malo y negativo.

 

Debemos adorar a nuestra mente, para ello debemos identificarnos con todo lo que tenga que ver con el bien. Cada persona debería crear su oración personal  en la que se recuerde así mismo que representamos el bien y somos lo contrario al mal. Con eso cada quien sugestiona bien a su mente, le demuestra afecto, le está diciendo que está dispuesta a cuidarla como el tesoro más sublime.

 

Lograr la invulnerabilidad es una de las maneras de salvaguardar mejor nuestra energía puesto que implica tolerancia y no tomar las cosas tan en serio. Eso no significa claro, que debemos aceptar cualquier agresión, más bien recordando y sabiendo lo invulnerables que somos y el nivel de energía de reserva que poseemos, estaremos mucho más tranquilos y confiados incluso a la hora que no quede más remedio que actuar, y de seguro que el irracional que se acerca con una mala actitud, no tendrá más que dar media vuelta e irse pues su falta de control mental y perplejidad le hará insoportable mantenerse en frente de la mirada firme y serena de una persona cultivada mentalmente.

 

MARDAM

http://mentefilosofica.blogspot.com/

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Comentarios: 2
  • #1

    Carlos Garcia (miércoles, 18 septiembre 2013 09:39)

    EXCCELENTE MATERIAL, EL CUAL DEBERIA SER UN ABC PARA LA GENTE MADURA Y TAMBIEN PARA LOS QUE NO LO SON, PERO ESTAN ATRIBULADOS Y CERCADOS POR TODAS LAS CIRCUNSTANCIALES ACTUALES EN UN PAIS DE CAMBIOS COMO EL NUESTRO.

  • #2

    webmaster (sábado, 23 mayo 2015 00:29)

    Muchas gracias Carlos, esperamos seguir contando con tu participación en nuestra página!