dom

21

jun

2015

APLICAR LA LEY DE ATRACCION CON LOS DEMAS


Las personas interactúan entre sí por una causa en específico, y en la mayoría de los casos, se debe a que una persona necesita algo de la otra.

 

Hacer que otras personas hagan lo que queremos, no es difícil, si sabemos como hacerlo.

 

 

 

Cuando haces negocios, por ejemplo, es posible que tengas un producto o servicio para vender, mientras que hay otra persona que está buscando un producto o servicio. Para vender tu producto o servicio, tendrás que convencer a otras personas que estarán satisfechos con los servicios que brindes de acuerdo a sus necesidades. 

 

En conclusión, para conseguir que una persona haga lo que tú quieres que haga, no puedes obligarla o intimidarla. Usar la fuerza genera problemas. Puede ser posible, pero no recomendable, por que los resultados podrán ser a corto y mediano plazo y el resultado final no será el esperado.

 

Así que ¿cómo consigues que los demás hagan lo que quieres? Simple. Dales lo que quieren. Ese es el secreto de la atracción. Y ¿qué es lo que la gente quiere? , pues las personas queremos salud, amor y seguridad financiera, estos  son los deseos básicos de las personas.

 

Pero el ser humano, aparte de eso, necesita algo que es intangible, y lo quiere antes que cualquier cosa, y eso es sentirse apreciado. El sentirse apreciado  hace que una persona se sienta importante, cuanto te sientes importante, te sientes necesario y querido y esa es la razón de ser de toda persona. 

 

Entonces, ¿cómo hacer que otra persona se sienta importante? Díselo, reconócelo de una manera honesta y sin reserva. Agradecele algún favor que te haya hecho, valorale algún buen trabajo realizado, felicítalo, hazle sentirse importante y respetado y con eso se sentirá reconocido.

Pero la apreciación no tiene que necesariamente ser expresada con palabras. Una sonrisa y un apretón de manos podrían ser suficientes. Por ello, para que las personas hagan lo que tu quieres, valóralos, y que se sientan especiales. Es importante que tengas claro que tus sentimientos tienen que ser genuinos, debes apreciar a la persona como un ser humano y no solo por lo que pueda hacer por ti.

 

Por ello, si realmente quieres hacer sentir bien a la persona con la que estás interactuando, hazlo sentir apreciados y dignos, tienes que transmitir esos sentimientos y los demás responderán positivamente a ellos, siempre y cuando sean sentimientos sinceros y que nazcan de tu corazón.

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