jue

19

feb

2015

ACERCA DE "EL TRATADO DE MELQUISEDEC"


En el libro "El Tratado de Melquisedec:  Descubrir y realizar su razón de ser", Alain Houel, escritor francés, interpreta magníficamente las palabras de Melquisedec, el enigmatico personaje mencionado en la biblia, de quien se dice pudo ser la preencarnación de Jesucristo.


Recordemos unos extractos de uno de los mejores libros de autoayuda que se pueden encontrar: "El Tratado de Melquisedec" de Alain Houel : Un libro espiritual de lenguaje simple pero fascinante que nos lleva por la vía del encuentro con nuestra razón de ser.


"Buscando tu razón de ser, encontrarás quizás muchas respuestas, explorarás diferentes vías , conocerás la duda. En todos los casos guarda esperanza, más no ilusión. Un día la respuesta vendrá a ti tan clara como la razón de ser del agua para la planta."


"Más allá de tu razón de ser cósmica que compartes con el resto del género humano, tienes como cada individuo una razón de ser personal, que torna tu contribución al mundo irremplazable.Debes descubrir lo que hace que el mundo sea un poco más rico por el hecho de tu existencia."


"Tu razón de ser no demanda ser revelada por una inspiración divina. Ella está ya inscrita en ti...en lo que sabes hacer, en lo que desearías hacer. Aquello de lo que necesitas para reconocerla , es conocerte mejor a ti mismo."


"Tu razón de ser te ha sido dada desde tu infancia, antes de que cayera sobre ti la bruma del olvido. Recordarte que hubieras querido ser cuando estabas aun conectado al alma del mundo es una buena forma de encontrar el hijo que te conducirá a tu respuesta."


"Pregúntate cuales son tus talentos particulares. Lo que logras mejor que los otros a tu alrededor o lo que sientes más placer en hacer. Lo que se podría llamar tu genio personal. Sea lo que sea, sábete que tu razón de estar sobre la tierra, está llena de gozo y placer. Si , no ¿por qué tomarte la pena encontrarla?"


"El gozo con el hacer, es una pista segura que te conducirá a la tarea que es la tuya porque es tu contribución a la creación del mundo. Pues la creación no está terminada. El Universo es una co-creación en la cual tu tienes el rol de participar como responsable, siempre. Tu presencia y tu acto aportarán al mundo algo que no puede venir sino de ti."


"Tu misión personal no es precisamente algo que el mundo aplaudirá. Puede que tu acto sea discreto y produzca efectos benéficos profundos alrededor de ti, sin , incluso tu darte cuenta de ello.Puede ser que nunca sepas los efectos que has producido y sin embargo habrás cumplido."


Cualquiera que sea tu razón de ser, lo que más importa , es que si le eres fiel, vivirás tu vida con plenitud y júbilo. Es el signo más preciso, y no la importancia aparente de lo que tu habrás cumplido."


"Descubrir tu razón de ser sobre la Tierra no es un proceso de reflexión lógica. Es un proceso en el cual debes empeñar toda tu voluntad y corazón."


"Solamente si tu empeñas , todo tu ser, en el descubrimiento de lo que eres, encontrarás tu tarea esencia"

 

 

¿QUIEN FUE MELQUISEDEC?

Melquisedec es un personaje bíblico muy misterioso que se menciona en Génesis, Salmos y Hebreos. Para comprender quién era realmente, debemos analizar todos los pasajes que nos hablan acerca de Él.

La identidad de Melquisedec es un enigma para muchas personas. Este personaje es mencionado por primera vez en Génesis 14:18, donde vemos que sale al encuentro de Abram, luego de que el patriarca luchara por rescatar a su sobrino Lot. En este versículo, Melquisedec es descrito como el rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo a quien Abram entregó sus diezmos (el diez por ciento; véase ¿Qué es el diezmo?) de un botín de guerra.

“El orden de Melquisedec”

Melquisedec es mencionado nuevamente en Salmos 110:4. Pero es principalmente en el libro de Hebreos donde su identidad se analiza más detalladamente. En Hebreos 5:6 y 10, Jesucristo es descrito como “sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec”. Esta es una afirmación de gran importancia para comprender la conexión que existe entre Cristo y Melquisedec.

Más adelante, en el capítulo 7 de Hebreos, aprendemos más acerca de la identidad de Melquisedec. En el versículo 2 , se dice que este nombre significa “Rey de justicia” y también “Rey de Salem”, es decir, “Rey de paz”. Sería muy difícil aplicar el significado de estas frases en toda su extensión, pues ningún ser humano es justo ni es libre de pecado (Romanos 3:17, 23). Por lo tanto, es inverosímil que Dios llame a un hombre “Rey de justicia”.

El mismo principio se aplica al término “Rey de paz” . El profeta Isaías identifica al Mesías como “Príncipe de Paz” (Isaías 9:6) y en Romanos 3:17 encontramos que ningún ser humano conoce el camino hacia la paz. Si bien es posible describir a algunas personas como pacíficas, ningún hombre es capaz de traer paz al mundo. Ésta es la labor de aquél que es el “Príncipe de Paz”- un gobernante con la sabiduría y el poder para establecer y mantener la paz en la tierra.

“Sin padre, sin madre”

Finalmente, en Hebreos 7:3 encontramos la última pieza necesaria para comprender la identidad de Melquisedec. En este versículo se dice claramente que este personaje es “sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre”. Claramente, esta descripción no se refiere a ningún ser humano. Todos tenemos un padre y una madre; todos tenemos un principio y un final.

Melquisedec no es descrito así en las Escrituras sino que se habla de Él como un ser cuya existencia es eterna. Según lo que leemos en el evangelio de Juan, sólo existen dos seres eternos, Dios el Padre y aquel que eventualmente se convirtió en Jesucristo (Juan1:1, 14).

La mayoría de los eruditos concuerdan en que Melquisedec prefiguraba a Jesucristo, pero algunos no quieren concluir que Melquisedec era realmente Jesucristo preencarnado—el ser que más tarde se convirtió en Cristo. Esta forma de pensar se basa en la frase “hecho semejante al Hijo de Dios” porque dicen que ser semejante a Él no es lo mismo que ser el Hijo de Dios. Otras traducciones emplean “asemejarse” y “con la efigie del” al Hijo de Dios. Nuevamente, esto muestra la estrecha asociación que Melquisedec tenía con Cristo.

Sin embargo, las palabras escritas en el libro de Hebreos son técnicamente correctas. Si aceptamos la premisa de que Melquisedec es el mismo ser que más tarde vino a la tierra como el Jesucristo físico, entonces será evidente que en los días de Abram, Él era semejante al Hijo de Dios porque aún no se había convertido en Hijo de Dios. Evidentemente, el autor del libro de Hebreos escribió con entendimiento acerca del tiempo y la historia, sabiendo que aquél que se le apareció a Abram con el nombre de Melquisedec aún no había venido a la tierra como el Mesías, pero lo haría unos 2.000 años después. Además, es importante notar que las palabras de Pablo en el libro de Hebreos se refieren tanto al pasado como al presente y el futuro: “este Melquisedec…permanece (tiempo presente) sacerdote para siempre” (Hebreos 7:1-3). Este Melquisedec todavía es, y siempre será, nuestro Sumo Sacerdote. Por lo tanto, concluimos de acuerdo con las Escrituras, que Melquisedec era nada menos que Jesucristo preencarnado. En Apocalipsis 1:11-13; 14:14, vemos como se utiliza un lenguaje similar para describir a Cristo.

 

FUENTE: http://vidaesperanzayverdad.org/

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